martes, 27 de enero de 2015

Yo quería ser cantante

Y también bailar. No ser bailarina, sino bailar.

Desde chica fui bien inquieta y gracias a que mi abuela me seguía en todas mis locuras y me llevaba a todas las weas que se me ocurría, me metí en cuanto taller artístico hubo, pasando por ballet clásico, folklor, gimnasia rítmica, dibujo y pintura, coro, barra (que era como una especie de cheerleader pobre), y otros talleres más "sociales" como el taller antidrogas (jajajaja, si, fui monitora antidrogas guajajaja), brigada escolar, animadora de infancia misionera (si, fui a la parroquia también), y un largo etc.
Hice el papel de Carmela en la Pergola de las Flores, fui la madre naturaleza, me toco animar varios actos del colegio, estar cuando se izaba la bandera, participar en campeonatos de cueca, gané muchos concursos de baile, toque flauta, metalofono, canté y en serio podria estar hasta mañana contándoles cuanta cosa hice.
La cosa es que cuando salí del colegio, de 4to medio para ser mas específicos, baje las revoluciones considerablemente, al punto de no hacer nada aparte de trabajar.
Bueno, sí, una cosa:  POLOLEAR.
Entonces la vida se me iba entre trabajar, estudiar y pololear y no tenia tiempo para nada más, porque mis ratos libres eran para pololear.
Entonces, en una de mis terapias salio este tema a la discusión y le plantié al psicólogo varias preguntas:
¿Por qué asociamos el pololear a "se nos acaba el tiempo libre"?
¿Acaso pololear nos impide continuar siendo individuos?
¿Seré yo señor?

Y claro, era yo.




But there's something about us I've got to do 
Some kind of secret I will share with you 



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